viernes, 6 de septiembre de 2013
Esto se siente como un examen integrador de todo lo que aprendí en mis idas y vueltas, y sin embargo, todavía no tengo idea de como controlarlo, de como superarlo. Que un blog sea publico, y a la vez saber que nadie lo va a leer, es una manera de dejarme ser, limitándome en detalles mínimos, que a nadie le interesan, y terminarían con mi dignidad si los hiciera públicos. Pero es que tengo, otra vez, esa necesidad inmensa de dejar por escrito en algún lado todo lo que siento por dentro, y una vez mas escribo de vacíos y mariposas, sin terminar de entender cuando entran en el cuadro, tanto unos como los otros. Ese miedo inconstante de quedarme sola, no nací para estar sola. Debe ser por eso que a cualquier persona que me muestra un poco de atención, lo visualizo como algo increíble, como si siempre hubiese algo bueno para ver. Y verte durante tanto tiempo... Es increíble que con lo rápido que me aburro de las cosas, jamas me haya aburrido de verlo, siempre tan igual. Apenas puedo creer que yo entienda cada cambio y cada paso. No quiero verlo mas. No quiero desvivirme cada vez que me da un abrazo, de los que dosifica, como si eso se pudiera negar. Y sentir todo lo que siento, solamente por tenerlo cerca. Esto no debería ser asi. Quiero con todas mis fuerzas que deje de ser mio en esos lapsos de tiempo, y que yo no tenga que preocuparme por crear un mundo propio el resto del tiempo. No quiero sentirme como me siento cuando estoy con él. Y aún asi, no puedo dejarlo, por que siempre va a estar de fondo, en todo. Como puedo mirar a alguien mas si ni siquiera me da aires temporales para hacerlo? No se como manejar esto. Siempre termina mal, con todos termina mal. No quiero volver a entrar a mi blog después de un año, y entender que lo que sentía en el ultimo post, no es ni la mitad de lo que siento en la actualidad. No quiero entrar y recordar lo bien que me sentía antes de que me rompan el corazón de nuevo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)